Cómo empezar a meditar (sin frustrarte)
A menudo pensamos que meditar es sentarse en posición de loto y no pensar en nada. Esta idea equivocada es la razón principal por la que la mayoría abandona antes de empezar.
El mito de la "mente en blanco"
La mente está diseñada para pensar, igual que el corazón para latir. No puedes ordenarle que pare. La meditación consiste en observar esos pensamientos sin juzgarlos, como si fueran nubes pasando por el cielo.
Tu primera sesión de 3 minutos
- Siéntate en una silla con la espalda recta.
- Cierra los ojos y respira naturalmente.
- Lleva tu atención al aire entrando por tu nariz.
- Cuando te distraigas (que pasará), sonríe y vuelve a la nariz.
Eso es todo. El "regreso" a la respiración es donde ocurre la magia, es como una flexión para tu cerebro.